Bienvenidos al Club de Lectura de la Biblioteca Municipal de Corralejo. Un espacio abierto a todas las personas aficionadas a la lectura en el Municipio de La Oliva. EntreLetras está pensado para personas con inquietudes culturales, ganas de leer, hacer amigos e intercambiar opiniones con otras personas. En realidad, el libro es sólo un punto de partida...

11 de mayo de 2012

19ª lectura: "Arrugas", de Paco Roca

Sinopsis: Emilio, un antiguo ejecutivo bancario, es internado en una residencia de ancianos por su familia tras sufrir una nueva crisis de Alzheimer. Allí, aprende a convivir con sus nuevos compañeros –cada uno con un cuadro “clínico” y un carácter bien distintos– y los cuidadores que les atienden. Emilio se adentra en una rutina diaria de cadencia morosa con horarios prefijados –la toma de los medicamentos, la siesta, las comidas, la gimnasia, la vuelta a la cama…– y en su pulso con la enfermedad para intentar mantener la memoria y evitar ser trasladado a la última planta, la de los impedidos, cuenta con la ayuda de Ernesto, su compañero de habitación…

Paco Roca aborda en Arrugas temas delicados, hasta ahora escasamente tratados en historieta, como son el Alzheimer y la demencia senil. Y lo hace de un modo intimista y sensible, con algunos apuntes de humor pero sin caer en ningún momento en la caricatura. El aire de verosimilitud que se respira en el relato se ha visto propiciado por un cuidadoso trabajo de documentación. Paco Roca comenzó a recopilar anécdotas de los padres y familiares ancianos de sus amigos y visitó residencias de ancianos para saber cómo era la vida en ellas, un material de primera mano que le ha servido para estructurar una consistente ficción.

Premio Nacional de Cómic 2008

La adaptación cinematográfica de Arrugas, dirigida por Ignacio Ferreras y producida por Perro Verde Films, se ha alzado con los Goyas a la mejor película de animación y al mejor guión adaptado.

9 de mayo de 2012

18ª lectura: "Estupor y temblores", de Amélie Nothomb

Esta novela de inspiración autobiográfica, que ha obtenido un enorme éxito en Francia, cuenta la historia de una joven belga que empieza a trabajar en Tokio en una gran compañía japonesa. Pero en el Japón actual, fuertemente jerarquizado, la joven tiene el lastre de un doble handicap: es occidental y mujer, lo cual la convertirá en blanco de una cascada de humillaciones y de una progresiva degradación laboral que la llevará a pasar de la contabilidad a servir cafés, ocuparse de la fotocopiadora y finalmente encargarse de la limpieza de los lavabos masculinos. 
El título, estupor y temblores, hace referencia al modo como el emperador de Japón exigía que sus súbditos se presentaran ante él. No deja de ser una metáfora de lo que encontraremos en la novela.

"El señor Saito me llamó a a su despacho. Me tocó recibir un merecido rapapolvo.: había sido culpable del grave crimen de la iniciativa".

"Me convertí en el Sísifo de la contabilidad y, al igual que aquel héroe mítico, no caía jamás en la desesperación, inexorablemente reanudaba las operaciones por enésima vez, por milésima vez. Quisiera dejar constancia, además, del siguiente prodigio: mil veces me equivoqué, lo que hubiera resultado tan consternador como una música repetitiva si mis errores no hubieran sido siempre diferentes: por cada operación obtuve mil resultados diferentes. Tenía talento".

http://www.larepublicacultural.es/article5499.html 

17ª lectura: "La tesis de Nancy", de Ramón J. Sender

La tesis de Nancy es una crítica mirada a la España de su tiempo que Ramón J. Sender hace a través de los ojos de una sorprendida estudiante norteamericana. Refleja a la vez la tradición y la modernidad de un país que se abría tímidamente al mundo desarrollado pero que guardaba todavía, en algunos momentos como un tesoro, pero en otras como un lastre, el profundo poso de siglos de costumbrismo difícil de asumir, interpretar y comprender, no sólo para una viajera entusiasta como Nancy, sino para muchos españoles a los que los avatares de su vida y de su nación habían llevado como a Sender a un exilio forzado o voluntario. 

"Se desperezó mirando al techo -el moscardón se retardaba zumbando contra un rincón -y dijo en voz alta, con los ojos huidizos de verguenza¨:
Er querer quita er sentío,
lo digo por experiencia,
porque a mí me ha susedío".